jueves, 15 de septiembre de 2011

Conociendo a un extraño.

...Como si cada día que pasara en su vida, cada experiencia, cada situación, cada momento que vive, cada cosa que siente, piensa y dice le resultara la de unos completos desconocidos a los que está observando sentado en la barra de cualquier garito desfasado tomando una caña y que no paran de sorprenderle con conversaciones, gestos y tejemanejes.

    Y era esa una plural comparativa, porque son de sus propias conversaciones, gestos y tejemanejes de los que se sorprende, como si él fuera el propio extraño, siendo él mismo el que se visualiza sentado en ese mismo garito; o como un buen amigo le diría, teniendo la oportunidad de ver SU bosque, - un encinar espeso de gran vegetación, bien verde, lleno de vida, un bosque que aparenta gozar buenísima salud - desde alto, a vista de Buitre Leonado, en vez desde su interior, observando cada detalle de la frondosidad de su encinar, desde las feas brechas - que parecen ser talladas a maldad cuando en realidad son para evitar un mal mayor -llamadas cortafuego o pudiéndosele llamar en su comparativa "escarmientos", hasta la más mínima carroña a la que lanzarse para hacerla desaparecer.
   
Aparenta ser fuerte y confiado en sí mismo, con las ideas bien claras, aprende a porrazos y brechas, piensa que se conoce a la perfección, que es capaz de manipular sus sentimientos, incluso adelantarse a ellos, pero él al igual que aquel buitre leonado, sabe que no es verdad, siente que casi todo sufre un constante cambio, como sucede en el bosque, que de la escarcha de las hojas de las encinas, pasa al extenso y fino manto verde donde brotan suaves amapolas, cediendo este su lugar al seco y descolorido pasto.
 
   Y son estos cambios los que le aturden, cambios que pasan desde algo tan esencial como los que deberían ser sus referentes y patrones de costura, - patrones que con el paso del tiempo parecen haber sido cortados a base de tirones - a asistir rápidamente al despuzzle de un rompecabezas que hizo en años a base de estereotipos ilógicos, que con el paso del tiempo y observando marabuntas en bares, analizando diversidad de bosques a través de ojos de buitre, haciendo un rompiendoselacabeza de un abstracto de Joan Miró, cree que le han limitado su verdadero ser.

   
   






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